5. Y todo por una taza de café

Uno de Ionatos/Venetsanou, dos artistas griegas que habían hecho esa singular obra en Francia, cantada y compuesta por ellas, a partir de la versión modernizada por Elitis, poeta griego y premio nobel aunque no muy noble, de los versos de Sapho de Mytilini, poetisa de la Antigüedad contemporánea de Platón y por éste muy apreciada, que tenía escuela de poesía femenina en la misma isla de Mytilini, a la que los hombres evidentemente no tenían acceso, no sea que se dijera … Y luego se dijo igual, que mucha enrevesada mente se encuentra de pura envidia, claro, por lo que a veces da lo mismo si uno de reputación se preocupare, que si vas de hombre, porque te vas con otras, y si no vas, eres marica, y hagas lo que hagas, cuando quieren, no hay resquicio donde situarse. Hay que tener mucha fé en el nombre, dijo el Conde de Villaluerga con un suspiro.  Y a veces, más vale ponerla en el nombre solo, por lo que cambiase el mío, pensé después, al que solo podía encontrar sentido en griego, por no liarme a castañazos, pues fatal sonaba el traducir Kasten por un cajón, pero es que Kasten se traduce en griego por kivotio, que es un arca pequeño, donde, por ejemplo se guardaron las leyes del AT cuando iban caminando los hebreos por los desiertos. Haciendo así juegos, y puesto que me habían dicho aunque luego no se confirmase el extremo, que Sonia era el derivado de Sofía, que es sabiduría en griego, pero en ruso, que era la sabiduría rusa pasando por el griego en un arca griego … pero traducido al español. Como me pareció excesivamente complicado, decidí quedarme con el Checa de mi madre, que tenía mucha alcurnia y remontaba al siglo XII o antes, siendo extraños noblios aterrizados de extraña manera en la Corte, por intercesión, alegando no sé qué, que era costumbre, aunque el ‘no sé qué’ fuera falso. Incluso me inventé que hubiera raíz antigua que significase ‘intercesión’ en hebreo u otra semítico, pero no pude verificar el extremo. Luego mi hermana pegó un grito y dijo que hiciera el favor, de renegar de padre, si hiciera falta, pero no del nombre, y que hiciera el favor, de guardar debidamente las apariencias y no sumir a toda la familia en semejante ridículo. A lo cual respondí, que tampoco era culpa mía si la familia ya guardaba tan bien las apariencias que hasta parecía que no las guardase, pero que accedía, aunque juraría y perjuraría que jamás había pensado en hacer semejante cosa, aunque hubiese razones, como expuestas. Hablaría mucho rato sobre éstas cosas, pero no viene al caso. Y había otro cd. Me preguntó la Sra Valdez que de quién era, y dije de la directora de secundaria, y me dijo no conocerla. Y puse cara de gran alegría al recuperar mis bienes. Y guardé el sobre, aunque mucha prueba material se me estaba acumulando. Y me devolvió el documento del Ministerio. Salí corriendo excusándome con mil excusas ante la precipitación del asunto, y aterricé a gran velocidad en el Ministerio de Trabajo, eso sí, guardando las apariencias, mas con el rostro en urgencia, puesto que la citación era para el día siguiente. Se encontraba Gladys por los lugares y le hice gesto, y saltándome todos los protocolos a la torera, con Sancho Panza a mi lado y la lanza en ristre, dije, con tono tajante heredado ésta vez de algún noblio alemán, que yo llamaba los Spetios, ‘Disculpe’, y sacó la cabeza de los papeles la Sra Inspectora, “no reciben. Que vaya el Inspector o su representante.” “Vaya usted con ella”, le dice a Gladys, “y coja un policía.” Pero los policías estaban ocupados. El taxi nos llevó dando alguna vuelta, como si todo se entrecortase en un relentizado extraño con secuencias de la realidad intercaladas, y avanzábamos y retrocedíamos como movidos por un resorte ajeno. Llegamos al Colegio sin policía y yo dije: “Vaya usted, que a mi me matan a palos.” Y salió ella y se adentró, y dije:”No se preocupe.” Tardó un rato, y el taxista esperaba inquieto y miraba por la ventana, como quien dijera, si es a ella a quien matan a palos, vaya que la mato yo a usted, y la tensíón crecía, pero nadie se movía, y solo pensaba, estése quieto, no de señales de preocupación y me fumaba un cigarrillo ligeramente como quien no tiene nada qué hacer. 

Tardó bastante en volver. Y pregunté, nada más: “Lo consiguió?” Y dijo que sí y me enseñó el papel con copias que le había dicho: “Que las hagan ellos.” Que llevaban el recibido con fecha y firma por el Sr Salas. No dije nada, y me contó, que había entrado diciendo a voces: “Inspección del Ministerio de Trabajo.” Dos o tres veces. Y dijo: “Si no traigo Policía es porque son ustedes un Colegio de reputación y causara más escándalo.” A lo que se accedió correspondientemente sin pedir ninguna credencial. Y dijo otras cosas que me causaron mucha risa, imaginando con las pintas en las que para mi se representaba que la escena fuese contada a éstos familiares de tanta alcurnia, dándole tal giro a mi imaginación, que veía a las señoras tiradas por los suelos suponiendo una mujer de los bajos mundos irrumpiendo de semejantes maneras en tan serio lugar y extorcando de tan viles modos el ‘recibido’, pues así pareciera.  Seguidamente vinimos a mi domicilio, pues decía ella que tenía que firmar un documento de delegación para que fuera ella mi representante legal, a lo que accedí amablemente, preguntándome empero cuan lejos llegaría con semejante representación, no fuera porque no podía en mi imaginación atribuirle la seriedad que se impone por la imagen que de alguien percibimos. Pero dije, que daba igual, que ya puestos, a hacer de Quijote y Sancho Panza, de Laurel y Hardí o parecidos, puesto que de tan exitosas maneras había conseguido ahorrarme el disgusto de entrar en el Colegio, aunque no fuera nada más, quizá, que yo interpretase por matar a palos el hecho de que hubiera cambiado la actitud de alguno, y tuviera que esconder detrás de alguna hipócrita sonrisa las ganas de matar a palos a alguien por alguna oscura historia de la que no quería ni acordarme. Y puesto que habíamos llegado a un acuerdo según el cual ganase si lo conseguía (debidamente representarme) un 20% del total de lo que se consiguiese, pues yo pensando que así debieran funcionar las cosas y no se pagara a los abogados ni fijos ni porque sí, ya que podían sucumbir a no sé cuantas oscuras maquinaciones, y ella había estado de acuerdo, diciendo que “así se hacían las cosas en el Ecuador” y por otro lado pensé que buen sistema tenían en éste país que dejaban que las gentes en dificultades de esas maneras no solo hicieran carrera sino que se adentraran pausadamente en las sociedades establecidas, si valían, diciéndome que nadie daría importancia a mi personaje en el momento en el que comenzasen las presiones, que me barruntaba terribles, porque si se intentara enterrarlo todo sin más, medio encontraría para alertar de otra manera de un grave suceso que me preocupaba, estando precisamente a la búsqueda de alguna persona de confianza que con suficiente tacto pudiese permitir de aclarar una situación sin involucrar a nadie, y yo sospechando que fuera imposible de obtener esto dentro del Colegio, puesto que precisamente la gente a éste ligada se vería involucrada teniendo ellos que pensar en sus hijos y reputación propia. O sea que vinimos a mi domicilio, que además quería enseñarle a alguien, pues había comprado unos muy bonitos muebles de los que estaba muy orgullosa y aunque invitaba reiteradamente a alguna de mis amistades para que viniesen a verlos, nadie venía, y ya sabía que era tonto, pero era feliz después de tanto exilio de encontrar algo que fuera a mi gusto, que quería compartir mi felicidad con alguien, pero nadie venía. Aparentemente la jefe de Protocolo todavía no había analizado con detalle mi caso para saber exactamente de qué gentes podía rodearme, no fuera que por las amistades se me situase en algún lugar que no correspondiera a las gentes en cuestión, y consiguientemente se produjese gran desorden en los órdenes ancestrales. Así que aproveché la circunstancia para ponerme contenta y la invité a un sandwich y a un café mientras yo también comía porque me moría de hambre. Seguidamente fuimos a preparar el documento aquel y me dijo que no sabía utilizar el ordenador y que escribiese yo, y me preparó el siguiente documento: Para la ocasión descubro que han reaparecido los documentos desaparecidos anteriormente, que pues quizá sea ocasión de presentar debidamente, aunque ahora falte la notarización de la traducción, de la cual solo queda la última página, firmada por el Sr Quiñones, que había dejado debajo del escritorio, y eso que solo fui durante un rato  buscar un tarro de café que se me había acabado, a las cinco de la mañana, aunque el taxista se confundió en las instrucciones y en vez de ir al establecimiento de La Garzota, fue al de Kennedy Norte, que se encontraba cerrado, cuando normalmente está abierto las 24 horas y viera al responsable desaparecer hacia los baños cuando me acercaba, por lo que nos demoramos bastante, volviendo a casa sobre las 6.00 aunque no presté mucha atención a la hora. 

Scans_30-04-2006Scans_25-04-2006 Para más desgracia tengo problemas con el escaneador, por lo que en éste momento solo puedo presentar el documento de la representación del abogado, creía, aunque resulta que además poniendo en evidencia ciertos manejos incluso hasta en las fechas con las que se guardan los documentos en el ordenador, puesto que escaseando el mismo documento a la misma hora con ciertos minutos de intervalo, aparece fecha del 25 de este mes para el uno, y fecha del 30, para el otro, cuando son del mismo día, resultando que encuentro el otro también, y así puedo hacerlo seguir de la denuncia tal y como fue recibida, aunque concebida como posicionamiento en un principio. 

BOLETA UNICA: citación con la Inspectora de Trabajo boleta-unica.jpg

Transferencia de poderes de la abogacía del Ministerio de Trabajo a abogado privado

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“Demandante:

Sonja Kasten Checa

Nacionalidad: Alemana, pasaporte nº 3548134251, expedido en Madrid, España, el 25.08.2003, con fecha de expiración el 24.08.2013

Fecha de nacimiento: 19.11.1965

Lugar de nacimiento: Madrid, España

Madre: Marina Checa Molina

Padre: Arne Kasten von Speth Schülzburg 

Demandado: Asociación del Colegio Alemán Humboldt de Guayaquil  Objeto:

Demanda por ruptura ilegal de contrato 

Fin:

a)     sometiendo el contrato a la legislación ecuatoriana, reclamar la mitad de la cantidad resultante de la suma del salario por el periodo de tiempo restante, que es igual a un año. Siendo el salario mínimo promedio garantizado por contrato USD 1000,–, fuera la cantidad a reclamar USD 6000,–.b)    Por la misma razón, reclamar daños y perjuicios, por las causas que se expondrán, a la altura de USD 14000,–. Exposición de los hechos:

Llegada a Ecuador con contrato del 23.11.2004, vigente desde el 15.03.2005 hasta el 31.03.2007, con calidad de docente de alemán, fui informada por el Sr Patricio Salas, gerente administrativo del Colegio Alemán Humboldt, de la ruptura del contrato, alegando la ‘interrupción del programa de capacitación del personal de preescolar’, el día 05.02.2005, tras mail enviado el día 02.02.2005 pidiendo cita en el Colegio. Y ello amparándose en el punto 4 del contrato que se adjunta. Momento en el cual me urgió a aceptar USD 2000,– (por gastos de traslado), y USD 3000,– (por los meses de preaviso), en cheques, de los cuales el segundo en euros y a debitar en un banco alemán, para lo cual fuera de necesidad el firmar el correspondiente finiquito, según el cual prescindiera de cualquier reclamación ulterior.  Razones por las que se reclama y justificando el litigio:

1.     Si bien el punto 4 del contrato considera la posibilidad de una ruptura excepcional del contrato, dice la misma cláusula: ‘con tres meses de preaviso’, lo cual en ningún caso es cubierto por el hecho de pagar los tres meses en cuestión con el total de la suma. Es decir, que se debiera haber dejado a la demandante el puesto de trabajo como estipulado hasta mediados del mes de mayo, momento en el cual se debiera haber procedido al finiquito en cuestión. 

2.     Puede ser considerado, puesto que lo es, coercitivo y abusivo, el hecho de proceder a una ruptura de contrato injustificada, tres semanas antes de la expiración del visado, siendo ésta el 23 de febrero, puesto que la demandante, en desconocimiento de la legislación ecuatoriana o de los pasos a seguir en esos casos, no tuviera más remedio que el de firmar el finiquito en cuestión, pues no sabiendo si pudiera llevar a bien una reclamación, y en todo caso, quedándose sin los medios para hacerlo en caso de no firmar el finiquito en cuestión. 

3.     Puede además ser considerado, y es implícitamente el caso, el hecho de    presentar un cheque en euros a cobrar en Alemania, como inducción a abandonar el país sin reclamación alguna, y ello antes de que se hubiera firmado el finiquito, puesto que ello explicitado en el mismo: lo que pone en evidencia la intencionalidad de restar a la demandante la posibilidad de hacer la pertinente reclamación. Alegando,

a)     que en ningún caso había sido dado aviso de que los cursos en cuestión fueran interrumpidos, siendo el caso, por otro lado, que el mismo contrato permitiera una ampliación de la actividad laboral hacia otros campos,

b)    que en ningún caso se pronunció queja con respecto a la idoneidad de los mismos, ni a nada que pudiera ser considerado falta profesional, mas al contrario hubo quienes urgieran a que se mantuviera a la demandante en el cargo, según documentos que se adjuntan,

c)     que hasta el último instante se dejara a la demandante en la creencia de la continuación del contrato, para lo que se adjunta prueba, hasta que el curso escolar hubiese llegado a su fin y consiguientemente encontrarse la demandante en la imposibilidad de buscar recurso dentro del ámbito mismo del Colegio,  

que por otro lado,

a)     considere el mismo Colegio según correo electrónico enviado por el Sr Hugo Larrea, asesor jurídico, que se adjunta, que la ruptura ‘estuviera en todo punto de acuerdo con las disposiciones del derecho ecuatoriano’, por lo que a su vez pareciera que el mismo Colegio somete a la legislación ecuatoriana el contrato en cuestión 

fuera, puesto que la Asociación rechaza la propuesta de arreglo amistoso según consta en correo electrónico enviado por el Sr Hugo Larrea, asesor jurídico, de un lado: que prevé el derecho ecuatoriano el pago de la mitad de la suma restante en caso de ruptura de contrato indebida, lo que es el caso, tal y como lo exponemos, que reclamamos, 

de otro lado: no pudiendo ver más razón para éste acontecimiento que el resultante de una rencilla personal con la Dra Meier, a la sazón, directora del Preescolar, por divergencias teniendo por objeto el desacuerdo concerniendo métodos tendiendo a violar la identidad nacional por la imposición de estructuras ajenas a la misma, en la constante presunción de evidencias del estilo que todo se comprase en éste país, y otros de extrema gravedad al modo de entender de la demandante, que omite por respeto a la Asociación, de cuyo prestigio y valor educativo en general no dudase, estima la demandante que fuera muy grave el daño causado a su reputación, carrera profesional e imagen personal, a parte de otros daños de índole económica, de tiempo y dedicación causados por ésta razón, por lo que justificase la reclamación por daños y perjuicios. 

Sirviendo de ayuda en justicia la presentación de los documentos siguientes, siendo prueba de lo alegado:

1.     Copia escaneada del pasaporte con el visado expirando el 23.02.2005, prolongado hasta el 31.05.2006 tras demanda específica y haciendo valer el pronto abandono del país.

2.     Contrato de trabajo en alemán y debidamente traducido al español por la interesada, donde figura la cláusula 4.

3.     Copia escaneada del finiquito primero, sin fecha, donde figura el nº de cuenta en banco alemán donde se debiera cobrar el cheque en euros.

4.     Fotocopia del finiquito segundo, del 26.02.2006, donde figura el nº de cuenta de banco ecuatoriano (Bolivariano), donde se cobrara el cheque, tras demanda específica constando en el finiquito primero.

5.     Fotocopia de la petición de padres de alumnos, de mantener a la interesada en el puesto de trabajo.

6.     Fotocopia de las propuestas hechas por los mismos con respecto a la configuración de las clases venideras, confirmando que hasta la última clase la interesada seguía con la intención de proseguir normalmente los cursos.

7.     Correo electrónico del Sr Patricio Salas

8.     Correo electrónico del Sr Hugo Larrea Fuera, por otro lado, necesario el probar debidamente la profesionalidad y la seriedad de la interesada, se pudieran adjuntar, entre otros, preparación de cursos, exámenes, proyectos de estudios, etc. Como fuera posible el probar la muy grata aceptación de parte del alumnado a través de las relaciones personales establecidas tanto entre los menores como entre los adultos.” 

Cuanta emoción, y todo por una taza de café. Gladys sustrajo de su bolso un sello del abogado Francisco Ramírez Cevallos, lo cual me extrañó un poco, pues acostumbrada a que los sellos no salgan de las oficinas a los que pertenecen, diciéndome ella que el abogado había dado todo su permiso, puso sello y yo firma sobre los tres ejemplares. Y seguidamente se fue, mientras yo iba al Hilton a presentar un proyecto para organizar un curso de capacitación, pero la responsable estaba, cual de costumbre, reunida, y no pude hablar con ella, aunque dejé la documentación y la recepcionista dijo, ‘que hacía mucho calor.’ Crucé un personaje sospechoso con ‘allure’ alemana en la entrada del mismo, sin embargo, aunque no sabía si atribuirlo al clima o a la presencia sospechosa de agentes o gnomos que debían rondar los parajes como de costumbre, aunque fuera en mi imaginación cargada de extraños entes e individuos para ponerle un poco de sal y pimienta a lo cotidiano. Y volví a casa a ocuparme de esos asuntos precisamente, sin más. 

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